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Estudio de Jean Licart sobre el galope

Estudio de Jean Licart sobre el galope

Aire basculante y asimétrico

martes 12 de junio de 2018, 12:44h
A causa de la inestabilidad de equilibrio y del gasto muscular que necesita este modo de locomoción, los gestos del cuello tienen una particular importancia en el galope. Leer más…

En el plano vertical (galope a la derecha, fig. 59) el caballo hace un gesto de bajada del cuello que termina en el momento de apoyar el anterior derecho; este gesto va seguido de un gesto de elevación que se acaba poco después de apoyar el posterior izquierdo. Estos gestos alternos rigen los movimientos basculantes del galope y facilitan el juego vertical del dorso-riñones, más acentuado en este aire que en los otros.

Fig. 59.- Galope a la derecha (ondulaciones vertebrales exageradas en el dibujo). Los movimientos de las crines (cuello y cola) muestran las variaciones de velocidad que están muy acentuadas en el galope

En el plano horizontal, las ondulaciones vertebrales son asimétricas. Inmediatamente después de apoyar el anterior derecho, la cabeza se dirige hacia la izquierda; este gesto favorece la acción de los músculos que llevan la diagonal derecha hacia delante. Después, la cabeza regresa lentamente hacia la derecha y el cuello se endereza.Así, en el galope a la derecha, se producen normalmente las incurvaciones del cuello a la izquierda y las incurvaciones dorsales a la derecha.

Estos movimientos tienden a formar “S” invertidas en el galope a la derecha y “S” en el galope a la izquierda (“plegar” a la derecha al caballo que galopa de ese lado o al caballo que gira a la derecha, está pues en contradicción con los gestos naturales. Pero esta oposición a los gestos naturales permite conservar el control permanente del caballo. Así, durante la doma, cuando no se trata más que de forzar o de favorecer las vueltas o el galope a la derecha, el jinete puede incurvar al caballo hacia la izquierda ventajosamente para amplificar las incurvaciones periódicas naturales del cuello a la izquierda. Por el contrario, si con un caballo domado, obediente a la pierna, el jinete quiere conservar el control de los movimientos del caballo, lo tendrá que incurvar ligeramente a la derecha en las vueltas a la derecha y mantendrá el cuello recto en el galope a la derecha. “El pliegue que se produce en el cuello cuando el caballo va recto y sobre el cual insistían los jinetes de otros tiempos debe condenarse. Las leyes naturales lo reprueban. De ello se deriva un completo fracaso para el caballo recto”, General L’HOTTE).

Al recomponer los movimientos del cuello que estamos examinando, se constata que la cabeza del caballo describe al galope, en proyección vertical, una elipse como la que se representa en la figura 60. Esta elipse es tanto más amplia cuanto el caballo esté menos “recogido” y la velocidad sea menor.Los movimientos correspondientes de las manos, pasivas cuando acompañan, aceleran el galope cuando se adelantan (gestos amplificados), o lo ralentizan cuando se atrasan (gestos forzados).

Fig. 60.- Movimientos de la cabeza al galope a la derecha (supuestamente vistos por el jinete a caballo)

El juego de los miembros es irregular como el de las ondulaciones vertebrales. “Cada una de las mitades laterales conserva constantemente el mismo funcionamiento que difiere por completo del de la otra”, comandante Chamorin.

Según la velocidad, el caballo no puede usar en el galope el ciclo completo de los apoyos realizado en el juego simétrico de los miembros al paso (fig. 61). Durante el tiempo de suspensión, en el momento en que los miembros izquierdos van a sobrepasar a los miembros derechos, el caballo lleva bruscamente los miembros derechos hacia delante, en previsión de una nueva fase de apoyos sucesivos semejante a la precedente. Resulta que en el galope a la derecha el lateral derecho sobrepasa al izquierdo durante los dos tercios de un tranco de galope.

Fig. 61.- Yuxtaposición de las bases del paso y del galope (trazo continuo: miembros en apoyo; puntillado: miembros en suspensión). El caballo solo utiliza en el galope a la derecha las bases diagonales izquierdas y sus derivados (tripedales anteriores izquierdas y tripedales posteriores derechas).

Las gráficas obtenidas por Marey, con la ayuda de su aparato registrador, han mostrado que en el galope a la derecha es el lateral izquierdo el que apoya con más fuerza sobre el suelo, con lo que, consecuentemente, ejecuta el mayor trabajo (aceleración de la masa por el posterior izquierdo, recepción sobre el anterior izquierdo del empuje del posterior derecho) (esto explica por qué un caballo que sufre de un miembro derecho galopa más cómodamente a la derecha). Así, examinando el movimiento o el peso, el juego de los bípedos laterales es sobre todo el que deberemos considerar en el galope. En consecuencia, el galope es el aire donde predominan las ayudas diagonales. Galope a la derecha: mano izquierda (aducción del anterior derecho), pierna derecha (aducción del posterior derecho).

En el galope a la derecha, el posterior izquierdo con el que el caballo aguanta su masa juega principalmente un papel amortiguador; el posterior derecho, un papel propulsor.

Tanto al galope como a los otros aires, limitar el juego lateral favorece velocidad y tensión; aumentarlo permite, por el contrario, ralentizar y cadenciar el aire.Aumentar el remetimiento periódico del posterior izquierdo acentúa el juego vertical del dorso-riñones y ralentiza el galope; aumentar el remetimiento del posterior derecho aumenta la velocidad.

Salidas al galope

El caballo no puede salir al galope a la derecha más que desde la base diagonal izquierda. Dejando libre la diagonal derecha, el caballo puede iniciar el galope:

  • bien por pérdida de equilibrio (sobre las espaldas).
  • bien desde el equilibrio (sobre los pies) (fig. 62).

Fig. 62.- Diferentes salidas al galope

Por pérdida de equilibrio (equitación elemental, caballo no reunido), el caballo cae al galope sobre la mano derecha. Reúne sus pies bajo la masa durante la base unipedal anterior con la que comienza el galope. Predominio de los efectos del peso (cuello).Desde el equilibrio (equitación superior, caballo reunido), el caballo comienza el galope desde el posterior izquierdo. Predominio de la acción muscular.

Todas las combinaciones de ayudas que retrasen el juego del lateral izquierdo, aligeran el lateral derecho y acentúan su movimiento hacia adelante, son propicios para las salidas al galope a la derecha.

Según el grado de doma del caballo, las salidas al galope a la derecha pueden pedirse por distintos procedimientos:

Un procedimiento elemental consiste en provocar la salida al galope con ayudas laterales exteriores. Base del cuello y vientre, al ser desplazados hacia adelante y hacia la derecha, el caballo cae sobre el galope a la derecha (el caballo necesita soportar la masa con la mano derecha). La incurvación del cuello a la izquierda favorece la aducción de la mano derecha.La acción de la mano derecha de delante a atrás obliga al pie izquierdo a remeterse bajo la masa (pie derecho más libre). El lateral derecho queda dispuesto delante del izquierdo al tener que atravesarse más o menos a la derecha, lo que favorece la salida al galope de este lado.

Inconvenientes: caballo atravesado. El caballo cayendo en el galope, el jinete no conserva el control permanente de los movimientos del caballo.

Cuando el caballo se aguanta sobre todo con los pies, el jinete puede preparar al caballo a partir al galope a la derecha incurvándolo previamente a la izquierda (pie izquierdo aguantando la masa) y obtener la salida del galope enderezando la incurvación.

El talón derecho, previamente retrasado hacia atrás, vuelve a su posición pegado a la cincha incurvando el dorso-riñones a la derecha y llevando de esta manera el pie derecho hacia delante (fig. 63).

Fig. 63.- Acción de las piernas para la salida al galope a la derecha (movimientos exagerados en el dibujo). Peso del jinete sobre la nalga izquierda que empuja al caballo hacia la espalda derecha (acción del riñón del jinete sobre el caballo)

La orden de salida al galope debe hacerse evidentemente en el momento preciso.

Este procedimiento, que comprende dos fases, disposición-salida, permite salidas a galope muy limpias, por equilibrio, sin que el caballo se atraviese.

Con un caballo suficientemente domado y reunido, las salidas al galope pueden obtenerse sin disposición previa, ordenando directamente por incurvación del dorso-riñones el movimiento hacia delante del lateral derecho por predominio de las ayudas laterales interiores.

Después de haber hecho una tensión de rienda derecha (directa o contraria de oposición) subiendo muy ligeramente la mano, si fuera necesario, la mano derecha cede, mientras que la pierna derecha (“talón directo”), actuando como antes, incurva el dorso-riñones a la derecha y lleva el posterior derecho hacia delante.

Por este procedimiento el jinete gobierna el principio de poner al caballo de manos, levantarse sobre el posterior izquierdo. La cesión de la mano derecha que debe acompañar la salida permite al caballo bascular, recibirse en alguna medida sobre el anterior derecho.Esta manera de actuar asegura las salidas al galope más precisas, mejor reguladas por las ayudas y en las que el jinete controla constantemente los movimientos del caballo (la media vuelta sobre los pies antes de ordenar la salida al galope pone al caballo sobre los pies y facilita la obediencia a las demandas de las ayudas (mano izquierda, media vuelta sobre los pies, salida a la derecha).

Cualquiera que sea el procedimiento empleado, siempre es una acción de las dos piernas lo que provoca el aumento necesario de impulsión en la salida.

Como las espaldas están siempre sometidas a la grupa, el jinete debe buscar, sobre todo en las salidas al galope, gobernar la grupa (incurvaciones del dorso-riñones). Si, como ocurre demasiado a menudo, se empieza por querer controlar las espaldas, en lugar de someterlas a la dirección imperativa de la grupa, lo que se hace más bien es entorpecer las salidas a galope.

Para permanecer unido al caballo en las salidas al galope, el jinete no debe perder el contacto de la pierna interior; debe resistir por tanto el empuje del vientre del caballo causado por el remetimiento del pie de fuera que tiende a separar la pierna interior del cuerpo del caballo.

Hacer caer el peso del cuerpo sobre el lateral izquierdo pesando sobre la nalga izquierda (pierna izquierda doblada, rodilla flexible, talón independiente del muslo) favorece considerablemente las salidas al galope a la derecha.

Traducido y comentado por José Manuel Sales “El Cura”

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